TU MAGIA,

AQUELLO QUE TE HACE DIFERENTE

Si algo nos marca en esta vida es dónde nacemos y qué familia tenemos, ¿verdad? Soy la pequeña de tres hermanos de una familia bonita y especial. Gran parte de lo que soy se lo debo a ella, especialmente a mi hermano Marcos.

Un año y medio mayor que yo. Moreno con ojos grises como mi padre. Zampón pero fibroso. Bailarín y deportista. Meticuloso y tranquilo. Amoroso, leal y un cachondo mental. Y sobre todo, nuestro héroe sin capa como dice mi hermano mayor embarassed.

Hasta los 10 años, fuimos uña y carne. Aunque íbamos a coles distintos, siempre estábamos juntos. Venía con mis amigas, me defendía de ellas, nos pegábamos, jugábamos, íbamos a los campamentos juntos, le seguía en sus travesuras,… Fue mi partner in crime hasta que aparecieron las Spice Girls jejeje. Pero eso es otra historia.

No sé cuando me di cuenta de que era distinto, quizá al ver la revista de «Asociación de Síndrome de Down» encima de la mesa pero nunca me importó. Siempre lo viví de forma natural porque cuando yo llegué, él ya estaba ahí.

Marcos es el embajador del amor, de la calma y del cachondeo. Es imposible no llorar de emoción al verle bailar. Es arte en movimiento. Creo que lleva consigo todos los valores que estamos perdiendo como sociedad, empezando por la lealtad. Es un fiel defensor de sus hermanos desde que era un enano. Sus abrazos derriten a cualquiera y tiene una gran capacidad para quietarte las tonterías de la cabeza y sacarte una sonrisa.

Él me ha enseñado muchísimas cosas: a ser más tolerante, paciente, generosa y sobre todo, a sentir la vida de verdad. Si no existiera, yo sería una persona completamente distinta. Y estoy segura de que muchísimo peor. Desde luego me saca de quicio mil veces pero es un amor incondicional. Algo que no soportaba de pequeña era que me soplara las velas de cumpleaños por ejemplo. Ahora lo pienso y ¡me parece hasta bonito celebrar compartiendo eso!

Todo esto te lo cuento porque hasta hace bien poco no he querido aceptar eso que me hace diferente (y que me enseñó Marcos) que es la empatía. Entiendo tanto a las personas que a veces, infinitas veces en realidad, he puesto las necesidades de otros por delante de las mías. Por eso odié ser empática mucho tiempo. Me parecía un castigo divino, algo dañino para mi.

Yo decía a todo el mundo que mi talento principal era la creatividad. ¿Sabes por qué? Porque es lo que me devuelve a mi equilibrio. Me hace estar conmigo misma, me hace divertirme y expresarme. Algo que me ha costado mucho durante mucho tiempo. La empatía me ayuda a conectar con los demás y la creatividad, a conectar conmigo misma.

Hoy en este primer post de la primera temporada, te invito a que te hagas unas cuantas preguntas para descubrir esa magia, ese algo diferente que solo tú tienes. Reconócela, abrázala y ponla de motor en tu negocio. Será ahí cuando tu idea de verdad despegue. Te lo prometo.

Un abrazo enorme,

PD: mil gracias por estar aquí. Si te apetece contarme algo, puedes hacerlo un poquito más abajo.